Pautas antes de iniciar el adiestramiento canino
El perro tiene alrededor de 8 meses y la familia se interesa por iniciar el proceso de adiestramiento. ¿Qué se hace?

En la actualidad existe más de una metodología de trabajo, y vale la pena que los dueños se informen sobre ellas.
Para Héctor Rojas, estudiante de Medicina Veterinaria y adiestrador de hace más de una década, “es importante que las personas entiendan que un adiestramiento debe implicar normas rígidas y firmes, pero no tiene por qué ser violento, incluso si el propósito fuera prepararlo como perro guardián”.
Buena parte de los adiestramientos se basan en el condicionamiento operante postulado por Burrhus Skinner, que plantea que las conductas son manipulables mediante el sistema premio-castigo.
En la práctica, esto se traduce en darle al perro un refuerzo positivo (premio) cuando logra el objetivo y un refuerzo negativo (castigo) si no lo consigue. Sobre esa base surgen diferencias entre los diversos adiestradores.
Refuerzo positivo
En algunos predomina el refuerzo negativo y trabajan mucho con el collar de ahorque. Es decir, para condicionar al perro, por ejemplo, aprietan el collar para que obedezca, y si se consigue que siga la orden lo aflojan (el premio es dejar de castigar).
“El sistema funciona, pero muchas veces deja resabio en el perro, pues no se le ve tan contento y decaen sus ganas de ser adiestrado”.
La línea más actual de trabajo tiende al refuerzo positivo: si el perro cumple con la orden, se le premia con lo que más le gusta, y si no, se le ignora para que se frustre. Pero además se le entrega un refuerzo secundario antes del premio, como una palabra de estímulo -”bien”- o el uso de clicker, que es un sonido que al asociarlo al refuerzo primario -una golosina- permite marcar el momento de la acción deseada.
“Es esencial que el adiestrador conozca la motivación del animal, porque mientras a algunos les interesa mucho la comida, a otros los motiva más una caricia o un determinado juguete”, dice Héctor Yáñez.
Llega un momento en que más que el premio, el animal depende de la ansiedad de recibirlo. Similar a lo que ocurre con un tragamonedas: no importa que después la máquina ya no suelte más monedas, pero con otra vez que te premie basta para seguir interesado en realizar la acción.
Hay momentos en que se le puede reprender al perro -mediante el uso del collar- si se muestra un poco más rebelde o agresivo de la cuenta, pero en ningún caso es la metodología regular.
En general, todos los adiestramientos mantienen esta base, lo que cambia es el objetivo de la enseñanza. Ahí es donde el dueño puede optar, además
via:clubmascotas.cl
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