Los males que no dejan ver a perros y gatos
Sus ojos pueden sufrir desde una simple infección, hasta otros males más complejos, como el glaucoma.

Enfermedades hereditarias y de la vejez son las que más habitualmente afectan los ojos de perros y gatos. Y, como la mayoría de las patologías, si no son detectadas a tiempo pueden causar serias molestias y dolor a las mascotas y, en casos extremos, ceguera.
Por eso, la prevención debe partir al momento de decidir la adquisición de un cachorro. El doctor Guillermo Guzmán, médico veterinario de la Clínica Veterinaria San Cristóbal y especialista en oftalmología, explica que al comprar una mascota hay que partir por fijarse en que sus ojos sean del mismo tamaño y que sus párpados no estén vueltos hacia fuera (ectropion) o hacia adentro (entropion).
Este último trastorno puede causar molestias, pues al mover el párpado las pestañas rozan la córnea produciendo dolor, por lo que el animal tiende a cerrar el ojo. Otro aspecto a observar con atención es el estado de la córnea, que debe ser transparente.
Para comprobar el buen estado ocular del cachorro se pueden hacer algunas pruebas, como pasar un dedo frente a sus ojos o alguna pelota que él pueda seguir con la vista.
No cortar bigotes.
El doctor Guzmán explica que en los perros adultos una afección ocular se puede detectar por un exceso de lágrimas, porque la parte blanca del ojo (esclera) que se pone roja y se inflama, o por el enrojecimiento de las conjuntivas que se encuentran sobre y bajo el ojo. También porque secreta y acumula un exudado mucoso o mucopurulento.
En ese caso hay que hacer un examen ocular completo, para determinar las causas del problema, que pueden ir desde simples infecciones, que se tratan con antibióticos, hasta la presencia de un cuerpo extraño o una herida.
Una de las enfermedades más complicadas del ojo que puede afectar a gatos o perros es el glaucoma. Ésta se produce por un aumento de la presión ocular que puede hacer crecer el tamaño del ojo sobre su tamaño normal, lo que provoca la pérdida total de ese órgano.
Algunos signos externos de esta patología son que la pupila en vez de contraerse se dilata en presencia de luz y su parte superior se nota más dura. En general se trata de un mal que aparece en animales adultos o senior, aunque también puede afectar a los más jóvenes.
Otra patología común son las cataratas. En este caso la pupila se torna opaca, lo que puede indicar que el cristalino pierde o disminuye la capacidad de retener líquido. Este mal puede ser causado por la diabetes, que muchas veces es diagnosticada debido a la aparición de cataratas, cuenta el doctor Guzmán.
Los ojos de perros y gatos también pueden ser afectados por lesiones neurológicas o el desprendimiento de retina; ambas producen ceguera. El animal ciego no tendrá problemas mayores de vida, porque se adapta bien y con su propio sentido del olfato puede moverse y conocer su ambiente.
Por eso mismo, se recomienda no cortarles los bigotes a los perros y menos a los gatos, pues les ayudan a orientarse y conocen mejor el espacio por el que andan.
via: emol.com
rubi Says: octubre 10th, 2009 at 12:06 am
me parace muy interesante su block, tengo unas dudas sobre una perrita labrador de 5 meses de edad, ella tiene un problema un su ojo derecho tiene un exceso de lagrimas, inflamada el lagrimal y su esclerotica se le torna de colro rojo, esto es ocasional pero esta sucediendo con frecuencia.