Muchos perros todavía disfrutan de una vida al aire libre que les permite gozar de una existencia en semilibertad en una finca o en el jardín de una vivienda unifamiliar. Estos animales, generalmente de buen tamaño, deben tener un lugar seco, sano y relativamente abrigado donde descansar y refugiarse de las inclemencias climatológicas.

En un porcentaje bastante elevado, los propietarios de estos canes prefieren que entren en la casa, en el zaguán, la cocina o en cualquier otro aposento, incluso algún cobertizo, cochera o garaje.






