Como todos los animales ciegos, para jugar depende mucho del sentido del oído, así que con juguetes que tengan cascabeles o cosas así ya tenemos asegurada su diversión.

Hay que tener la precaución de no cambiar muy seguido los muebles de lugar, usar tonos de voz especiales cuando los llamamos, ser pacientes cuando se asustan ya que pueden atacarnos si somos bruscos con ellos…









