Todo perro necesita realizar ejercicio en forma diaria, para gastar las energías, disminuir ansiedades, fortalecer los músculos, etc. Además es una práctica grata para el propietario de salir a pasear con su mascota. En algunos casos es recomendable para prevenir trastornos de conducta.

Pero en con algunos animales el problema se presenta en forma inmediata ya que tiran demasiado de la correa. Esto pronto hace que las caminatas placenteras se transformen en un suplicio para el dueño. Este deja de realizarlas con frecuencia. Y cada vez que intente retomarlas el animal a acumulado en alto grado de ansiedad durante el período de encierro, entonces al sacarlo cada vez tira más. Esto se hace un circulo vicioso de encierro – paseo – tirar de la correa cada vez más. Lamentablemente este tipo de problema lleva a un desgaste de la relación mascota – propietario.









