Algunas de las deficiencias más comunes que encontramos en los equinos aparecen por la continua selección de cruces que los criadores realizan en busca de determinados aspectos físicos y de comportamiento. La velocidad en los caballos de carreras o la destreza para que salten, son algunas de las aptitudes que se persiguen con la monta.

Sin embargo, el exceso de selección en la búsqueda de caballos perfectos, puede desembocar en males hereditarios indeseados que, en ocasiones, llegan a ser peligrosos para los equinos. Además de las imperfecciones genéticas, los caballos son animales que en su vida diaria sufren diferentes patologías, ya sea por desgaste diario o por enfermedades propias del animal.

