Cuando hablamos de un acuario de cría pensamos casi siempre en un pequeño recipiente, sin embargo el tamaño depende por completo de los peces que deseamos criar y, si queremos que sirva también para el desarrollo de los alevines.

Un acuario de 20 litros nos puede servir como paridera para vivíparos, lugar de desove de pequeños ovíparos, o como lugar para la eclosión de huevos (puestos en otro acuario) y primeros días de las crías de otros peces más grandes. Sin embargo, para conseguir que crezcan con normalidad necesitamos un acuario más espacioso.
En la naturaleza los alevines están casi todo el día comiendo, e imitar esto en un acuario es un poco más complicado porque hay que evitar la contaminación del agua. Además, los alevines necesitan para su desarrollo en proporción mucho más espacio que los peces adultos; las señales hormonales les avisan cuando no hay espacio suficiente para todos y esto frena su desarrollo.
Tanto en un pequeño acuario de desove, como en uno más grande para el desarrollo no hay que poner gravilla en el suelo, para poder controlar así la limpieza.
Para pequeños ovíparos que desovan (por pareja, tríos o en grupo) libremente en el agua y suelen devorar sus propios huevos, tenemos que tomar otra precaución, que consiste en una rejilla de protección por donde se cuelan los huevos fuera del alcance de los peces.
Un acuario de 20 litros, utilizado de esta manera, nos servirá perfectamente como acuario de desove para muchos peces pequeños, pero para el desarrollo de las crías necesitamos más espacio.
via: infomascota.com
