Los test de obediencia no buscan determinar si un perro es más despierto que otro; a menudo son útiles para evaluar qué tan alto es su potencial de adiestrabilidad.

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Por lo mismo es aconsejable realizarlos con animales jóvenes (de más de 4 meses), aunque como pasatiempo puede realizarse a canes mayores.

“Todos los perros pueden adiestrarse, pero por supuesto siempre será más fácil trabajar con los que tienen menos problemas de concentración y que responden más rápido a los estímulos”, explica la médico veterinaria y directora de Clínica San Blas, doctora Daniela Navarrete Talloni.

Aquí van algunos ejercicios que sugiere la especialista en comportamiento animal (etología), como una forma de evaluar en casa el grado de obediencia de la mascota. El propósito es determinar cuánto tiempo se demora el perro en procesar una información.

La prueba clásica es situarlo en una habitación cerrada y dejarle una comida atractiva, como alimento enlatado.

El animal se acercará a la comida; en ese instante hay que decirle “no” con voz firme.

“La idea es ver cuántas veces lo intenta antes de frustrarse. Un perro obediente desistiría a la segunda o tercera vez; el desobediente se lo comerá igual”. La veterinaria agrega que hay perros que se frustran muy rápido (basta un primer “no”), lo que también podría resultar contraproducente para el adiestramiento.

El mismo ejercicio puede repetirse con algún juguete.

Es importante que la habitación sea previamente conocida por el animal y esperar que éste se calme antes de hacer la prueba, en caso de mostrarse muy excitado. Asimismo, es esencial que la persona que la aplique no sea un extraño, ya que es esperable que el perro se sienta atemorizado y con eso se altere su respuesta.

Otra estrategia es invitarlo a jugar y parar el juego abruptamente. ¿Cuánto rato podrá aguantar antes de solicitar más entretención?

“Una vez más, lo normal es que se lo pida a su amo unas dos veces y luego se calme. En el otro extremo estarán los que seguirán ladrando, saltarán encima y harán cualquier cosa para llamar la atención”, aclara la doctora Navarrete.

También puede seguir esta táctica con los perros que suelen subirse en las camas: trate de hacerlo bajar sorpresivamente… a ver cómo le va.

Con sus pares

Es importante saber si el animal será también capaz de seguir una orden cuando esté en compañía de otros perros.

Entonces, se le lleva a una plaza (que sea más o menos resguardada) y se le suelta. Lo más probable es que tienda a irse con otros perros.

Si nunca ha recibido entrenamiento es imposible que regrese al primer llamado, pero lo ideal es que haga el “amago” y que finalmente vuelva a la segunda o tercera vez.

Por el contrario, si hay que ir a buscarlo con correa o perseguirlo por el parque, no es para aplaudirlo.

Pero tampoco se avergüence. La profesional reitera que este tipo de test no pretende indicar qué perros sirven para ser adiestrados, sino permite advertir que algunos requerirán más tiempo para aprender.

via: clubmascotas.cl